Explosiones sacudieron Teherán y varias ciudades iraníes tras un ataque coordinado que, según Washington, busca destruir la capacidad militar del régimen y eliminar amenazas estratégicas.
Una operación militar conjunta entre Israel y Estados Unidos contra Irán encendió las alarmas internacionales este sábado, luego de que decenas de objetivos militares fueran atacados en distintas ciudades, incluida la capital, Teherán, provocando explosiones, evacuaciones y una inmediata respuesta con misiles hacia territorio israelí y bases estadounidenses.
La ofensiva fue confirmada por el Ejército israelí, que inicialmente la calificó como un “ataque preventivo”, pero posteriormente aclaró que se trató de una operación a gran escala dirigida contra infraestructuras consideradas estratégicas. La acción, planificada durante meses, forma parte de una campaña militar que Israel denominó “Rugido de León”, mientras que Estados Unidos la bautizó como “Furia Épica”.
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Las detonaciones comenzaron a sentirse en la madrugada y rápidamente generaron escenas de caos en Teherán. En cuestión de minutos, las principales avenidas colapsaron por el tráfico de ciudadanos que intentaban regresar a sus hogares o recoger a sus hijos de las escuelas. El aire se llenó de humo y tensión, mientras largas filas se formaban en cajeros automáticos ante el temor de una escalada mayor.
Reportes oficiales iraníes confirmaron explosiones también en ciudades como Isfahán, Tabriz, Qom y Kermanshah, lo que evidencia el alcance de la operación militar. Aunque hasta el momento no se han confirmado cifras oficiales de víctimas, el impacto psicológico y estratégico es evidente.
La reacción de Irán no se hizo esperar. El régimen respondió lanzando misiles hacia posiciones israelíes y bases militares estadounidenses en la región, elevando el riesgo de un enfrentamiento directo que podría desestabilizar aún más el Medio Oriente.
Desde Washington, el presidente Donald Trump confirmó la ofensiva y aseguró que el objetivo es neutralizar lo que calificó como una amenaza directa contra la seguridad de su país. El mandatario afirmó que la operación busca destruir la infraestructura militar iraní y debilitar su capacidad ofensiva.


