Isis regresó a Fundación como mejor sabe hacerlo: caminando. Lo hizo por las calles donde creció, entrando a las casas, escuchando a comerciantes, madres cabeza de hogar y líderes barriales que le hablaron de sus miedos, sus necesidades y también de sus esperanzas.
En el mercado, en los barrios y en los hogares, la política dejó de ser un discurso lejano para convertirse en conversación. Isis se sentó a escuchar, saludó con afecto, recibió abrazos y palabras de respaldo de una comunidad que la reconoce como una de las suyas.
No es una forma nueva para ella. Así hizo política cuando aspiró a la Alcaldía de Fundación, el municipio que la vio nacer y al que hoy vuelve con el mismo estilo: sin intermediarios, sin barreras, mirando a la gente a los ojos y recorriendo a pie los lugares donde se vive la realidad diaria.
Durante la jornada, comerciantes le hablaron de la lucha por sostener sus negocios, familias de las dificultades para salir adelante y líderes comunitarios de la necesidad de una representación que no se olvide del pueblo después de las elecciones. En cada conversación se repitió una idea: la cercanía importa.

“Yo creo en esta forma de hacer política, la que se siente y se camina, la que no se hace desde una tarima sino desde la calle, escuchando y mirando a la gente a los ojos”, dijo Isis mientras avanzaba por los barrios.
Agradecida por el recibimiento, la candidata destacó el calor humano de Fundación y el vínculo que la une al municipio. “Gracias por abrirme las puertas de sus casas y de su corazón. Aquí están mis raíces y aquí se renueva todos los días la esperanza”, expresó.

Isis cerró su recorrido invitando a la participación consciente. “Este no es un proyecto personal, es colectivo. Los invito a votar con convicción, por una política honesta, cercana y construida con la gente”, concluyó.


