La víctima, oriunda de Cúcuta y dedicada al modelaje, fue encontrada sin vida al interior de una maleta en un apartamento de alquiler temporal en el norte de Bogotá. Las autoridades siguen la pista de dos ciudadanos extranjeros que estuvieron con ella antes del hallazgo.
Nuevos detalles se conocen sobre el caso de Natalia Villalba Angarita, la mujer encontrada muerta dentro de una maleta en un edificio de hospedaje temporal ubicado en la localidad de Chapinero, en el norte de Bogotá.
El hecho, que ha causado conmoción en el país, es investigado por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación bajo la hipótesis de homicidio.
La víctima fue identificada como Natalia Villalba Angarita, de 36 años y oriunda de la ciudad de Cúcuta, Norte de Santander. De acuerdo con información recopilada por las autoridades y medios nacionales, la mujer se desempeñaba como modelo y mantenía una activa presencia en redes sociales.
Además, registros encontrados en la escena indican que había realizado varios viajes recientes a Europa, especialmente a España.
El cuerpo fue descubierto por una trabajadora del servicio de aseo cuando ingresó al apartamento, ubicado en el séptimo piso del edificio Morph, en inmediaciones de la calle 95 con carrera 21, luego de que se cumpliera el tiempo de la reserva y no obtuviera respuesta de los ocupantes.
La mujer encontró una maleta gris metálica en el baño, donde además la ducha permanecía abierta, situación que ahora forma parte de las investigaciones.
Según las primeras indagaciones, Natalia Villalba se había hospedado en el inmueble desde el pasado 3 de junio. Inicialmente estuvo acompañada por un ciudadano estadounidense entre el 3 y el 7 de junio y posteriormente extendió su estadía hasta el 21 de junio.
Días antes del hallazgo también ingresó al apartamento un ciudadano británico, quien permaneció allí por un corto periodo de tiempo. Ambos extranjeros son considerados personas de interés para los investigadores y sus movimientos están siendo analizados mediante registros y cámaras de seguridad.
Peritos del CTI y especialistas forenses continúan recopilando huellas, rastros biológicos y demás evidencias con el propósito de establecer las circunstancias exactas en las que ocurrió la muerte y determinar quién o quiénes serían los responsables de este crimen. Hasta el momento, las autoridades no han reportado capturas.


