El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar defendió su proceso de renovación institucional y aseguró que las madres comunitarias y los sindicatos no tienen facultad para escoger operadores ni vetar decisiones de contratación.
El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) anunció que continuará con su proceso de renovación institucional, una transformación que busca fortalecer la calidad de los servicios, exigir resultados y prevenir posibles hechos de corrupción.
A través de un comunicado a la opinión pública, publicado el 4 de noviembre, la entidad respondió a las inquietudes relacionadas con los cambios en la contratación y dejó claro que las decisiones sobre la selección y permanencia de los operadores corresponden exclusivamente a las instancias competentes del instituto.
Uno de los puntos que más llama la atención del pronunciamiento es la postura frente a las madres comunitarias y los sindicatos. Aunque el ICBF reconoció la importancia de su labor y el derecho de las organizaciones sindicales a representar a sus afiliados, precisó que estos sectores no son coadministradores de la institución.
En ese sentido, señaló que la participación y el diálogo no les otorgan la facultad de escoger operadores, exigir su permanencia o vetar decisiones contractuales.
El ICBF indicó que la selección y el cambio de operadores se realizan bajo el manual de contratación, los procedimientos establecidos y la legislación vigente.
Además, defendió la posibilidad de contratar organizaciones de otras regiones del país y aseguró que el hecho de que un operador provenga de un departamento diferente no constituye, por sí solo, una irregularidad.
Según la entidad, la evaluación debe centrarse en la idoneidad, la capacidad de prestar el servicio, el cumplimiento de los requisitos y las condiciones efectivas de atención.
Frente a las denuncias sobre posibles interrupciones en la contratación, el instituto manifestó que cada caso debe analizarse de manera particular, diferenciando los cambios de operador, las terminaciones contractuales y las eventuales interrupciones en la atención.
La entidad también aseguró que escuchará los reclamos, explicará sus decisiones ante las autoridades y corregirá cuando se identifiquen errores o irregularidades.
Finalmente, el ICBF reiteró que la continuidad y la calidad de los servicios, así como el respeto por los derechos de quienes trabajan por la niñez, serán los principios que orienten este proceso de renovación.
“Vamos a exigir excelencia y a verificarla en la prestación de los servicios”, concluyó la institución.



