El trabajador frustró un atraco cuando notó que dos sujetos lo acechaban mientras cumplía con su jornada nocturna.
Un intento de atraco terminó en fuga cuando un repartidor, que trabajaba en altas horas de la noche, se percató de que dos hombres se le acercaban con aparentes intenciones de robarlo. Sin dudarlo, sacó un machete de su mochila y logró que los presuntos delincuentes huyeran del lugar.
El hecho ocurrió cuando el trabajador se desplazaba por una vía solitaria cumpliendo con una entrega. Al notar la actitud sospechosa de los sujetos, reaccionó de inmediato, sacando el arma blanca como mecanismo de defensa.
La inesperada acción tomó por sorpresa a los individuos, quienes emprendieron la huida sin lograr cometer el robo ni causarle daño al repartidor, quien continuó su recorrido tras el fallido intento de atraco.
Este caso se suma a los múltiples hechos de inseguridad que enfrentan quienes laboran de noche en las calles, y pone nuevamente sobre la mesa la necesidad de fortalecer las condiciones de protección para los trabajadores informales y domiciliarios.


