Las instituciones advierten que los daños en sus instalaciones han reducido su capacidad de atención, mientras los gastos de personal y operación continúan.
Los hospitales que resultaron afectados por el terremoto del pasado 10 de agosto ahora enfrentan una preocupación adicional a los daños materiales: la presión financiera que pone en riesgo su capacidad para mantener la atención médica.
La Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC) pidió al Gobierno Nacional adoptar medidas extraordinarias para respaldar económicamente a las instituciones que han tenido que reducir o reorganizar sus servicios debido a las afectaciones provocadas por el movimiento sísmico.
Entre las propuestas está establecer un mecanismo excepcional de pago por disponibilidad, que permita a los hospitales contar con recursos mientras recuperan su capacidad instalada. La medida busca garantizar el pago de médicos, enfermeros, especialistas, auxiliares y demás trabajadores del sector.
La situación se complica porque, aunque algunos centros asistenciales han tenido que limitar servicios, trasladar pacientes o adecuar espacios, los costos relacionados con nómina, mantenimiento y operación continúan generándose.
El llamado también contempla facilitar la recuperación de la infraestructura hospitalaria y asegurar un flujo de recursos que permita mantener funcionando las instituciones durante el proceso de reconstrucción.
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Desde el sector salud advierten que la respuesta a la emergencia no puede quedarse únicamente en la atención inmediata de los afectados por el terremoto. También será necesario garantizar que los hospitales puedan recuperar progresivamente su capacidad para atender a la población.
Mientras avanzan las labores de recuperación, las instituciones esperan que el Gobierno adopte medidas que les permitan superar el impacto económico de la emergencia sin afectar la prestación de los servicios de salud.


