Un hecho estremecedor, luego de que un ciudadano estadounidense, reportado como desaparecido días atrás, fuera encontrado sin vida en el sur de la ciudad.
La víctima fue identificada como Nuchem Yasir Ebeth, de 51 años, conocido en su comunidad como el rabino Nachum Yisrael Eber, quien se encontraba en Colombia en calidad de turista. Su desaparición había sido reportada desde la noche del pasado 21 de abril, cuando salió de su lugar de hospedaje en el norte de la capital y no volvió a dar señales.
El caso causo más impacto cuando fue encontrado en un armario abandonado en el sector de Brasilia, entre las localidades de Kennedy y Bosa. Residentes alertaron a las autoridades sobre el mueble, que generaba sospecha. Al inspeccionarlo, uniformados encontraron en su interior el cuerpo de un hombre con características similares al extranjero desaparecido.

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La escena fue acordonada de inmediato mientras unidades judiciales realizaban el levantamiento y recopilaban pruebas. Con el avance de las verificaciones, se confirmó que se trataba del rabino, lo que generó conmoción tanto en Colombia como en comunidades judías en Estados Unidos, Canadá e Israel.
De manera preliminar, se conoció que el cuerpo presentaría signos de extrema violencia, aspecto que es analizado por Medicina Legal y que aún no ha sido confirmado oficialmente en su totalidad.
Las autoridades manejan varias hipótesis. Entre ellas, que el crimen podría estar relacionado con un hurto, la posible participación de una estructura criminal o incluso un ataque dirigido. Tampoco se descarta la línea de un eventual acto terrorista, lo que mantiene en alerta a organismos de investigación.
Medios internacionales han señalado que el rabino habría sido víctima de una banda dedicada al robo, aunque esta versión sigue en verificación.
Mientras avanzan las investigaciones, líderes de la comunidad judía han solicitado celeridad y justicia, además de garantizar que los restos reciban el tratamiento adecuado conforme a sus tradiciones.
El caso sigue en desarrollo y, por ahora, deja múltiples interrogantes sobre lo ocurrido entre su desaparición en el norte de la ciudad y su hallazgo, días después, en el sur de Bogotá.


