Luis Alfonso Escobar cuestionó que el Gobierno Nacional pretenda enfrentar el conflicto armado con una sola fórmula y pidió mirar qué está ocurriendo en cada región antes de tomar decisiones.
La llegada de una política de seguridad más ofensiva al Gobierno Nacional empieza a encontrar resistencia en los territorios. Desde Nariño, el gobernador Luis Alfonso Escobar puso sobre la mesa una advertencia al presidente Abelardo De La Espriella: cambiar la “paz total” por una estrategia de confrontación generalizada podría repetir, desde el otro extremo, los mismos errores de una política diseñada sin tener en cuenta las diferencias entre regiones.
La discusión surgió a propósito del nuevo rumbo que el Gobierno pretende darle a la seguridad y al tratamiento de los grupos armados. Escobar cuestionó que el país pueda ser abordado como si todas sus regiones enfrentaran el mismo fenómeno y rechazó la idea de imponer una única receta para territorios con dinámicas completamente distintas.
“No podemos pasar y cometer el error de una paz totalizada para el país a una guerra total homogeneizada, porque es un error”, sostuvo el mandatario departamental.
La frase marca una posición particular. Escobar reconoce que la implementación de la Paz Total como política nacional tuvo serios problemas y que sus resultados no pueden presentarse como un éxito generalizado. Pero, al mismo tiempo, considera que eso no significa que todos los procesos adelantados en los territorios deban desaparecer de un plumazo.
En el caso de Nariño, el gobernador insiste en que existen experiencias de diálogo y construcción de paz territorial que deben ser examinadas antes de reemplazarlas por una estrategia exclusivamente centrada en la confrontación.
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Su argumento apunta a que la seguridad no puede medirse ni ejecutarse de la misma manera en todo Colombia. La presencia de organizaciones armadas, las condiciones sociales, las economías ilegales y las características geográficas cambian de un departamento a otro y, por esa razón, también deberían cambiar las respuestas del Estado.
Escobar pidió, en ese sentido, que el Gobierno evalúe los resultados obtenidos en cada región antes de tomar decisiones generales. No se trata, según su planteamiento, de defender sin reparos la política de Paz Total, sino de evitar que el país pase de un extremo al otro sin detenerse a determinar qué estrategias han funcionado sobre el terreno.
La advertencia adquiere especial relevancia en Nariño, uno de los departamentos donde confluyen diferentes estructuras armadas y donde el Gobierno departamental ha insistido en impulsar mecanismos propios de paz territorial.


