En vídeo que circula a través de las redes sociales se observa al felino haciendo todo lo esfuerzo para no caer del tejado mientras el otro animal lo agrede con las garras.
Luego de una fuerte pelea, en la que hubo varios arañazos, el gato no pudo resistirlos y trató de sostenerse de unas raíces, pero cayó al vacío.
Por su parte, el animal agresor mira desde lo más alto de la vivienda su acto y luego se va del lugar.
Luego de la caída, el gato no resultó herido porque en el suelo había unas ramas que amortiguaron el golpe.
