En un mensaje publicado en X, el mandatario insistió en que la violencia no es el camino y llamó al pueblo venezolano a resolver sus conflictos mediante el diálogo y la unidad nacional.
La captura de Nicolás Maduro tras el operativo militar ejecutado por Estados Unidos en la madrugada del 3 de enero no solo sacudió a Venezuela, sino que provocó un terremoto político en Colombia. Mientras el Gobierno de Gustavo Petro rechazó el uso de la fuerza, sectores de la oposición celebraron el golpe definitivo contra el régimen chavista. Sin embargo, una hipótesis comenzó a tomar fuerza y cambió el eje del debate: Maduro no habría caído solo, habría sido entregado.
Desde Colombia, el pronunciamiento que más controversia generó fue el del presidente Gustavo Petro, quien condenó la intervención militar y defendió el principio de autodeterminación de los pueblos.
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Las palabras del jefe de Estado no tardaron en generar reacción. Figuras de la oposición aseguraron que esa postura no representa el sentir mayoritario de los colombianos y acusaron al Gobierno de mostrarse complaciente con la dictadura venezolana. Entre quienes celebraron abiertamente la captura estuvo la senadora María Fernanda Cabal, quien afirmó que América del Sur solo será libre cuando caiga el último tirano.
Pero el giro más explosivo llegó con las declaraciones del exvicepresidente Francisco Santos. Durante una entrevista con NTN, Santos fue más allá del debate político y puso sobre la mesa una hipótesis que sacudió el escenario regional: Nicolás Maduro habría sido traicionado desde el corazón del poder.


