En plena controversia por la reforma laboral, el senador y candidato defendió su voto y su papel en el Congreso, asegurando que actuó con coherencia y sin ceder a presiones.
Mientras la reforma laboral sigue generando choques políticos y lecturas opuestas, Carlos Mario Farelo decidió dar un paso al frente y fijar su posición. El senador aseguró que su actuación en el Congreso no fue improvisada ni estratégica, sino una decisión tomada desde la convicción de representar a la ciudadanía.
Según explicó, su respaldo a la iniciativa estuvo acompañado de un rol activo dentro del trámite legislativo. Farelo destacó que asumió la responsabilidad de liderar la defensa del proyecto, una tarea que afirma se desarrolló con argumentos, responsabilidad y respeto por el debate democrático.
El congresista también aprovechó para marcar distancia del ruido político. Señaló que la credibilidad se construye con hechos y no con discursos diseñados para la confrontación, y que su forma de hacer política se basa en sostener lo que se dice incluso cuando llegan las críticas.
De cara a los próximos escenarios, Farelo afirmó que continuará defendiendo sus decisiones sin titubeos, reiterando que su prioridad seguirá siendo el interés de los colombianos y no la presión de sectores que buscan capitalizar la controversia.


