Estados Unidos acusó a Irán de ser “responsable” de los ataques de este jueves contra dos buques petroleros en el mar de Omán, un incidente que levanta temores de un nuevo enardecimiento de tensiones en el Golfo.
Los buques cisterna Front Altair y Kokuka Courageous navegaban frente a la costa de Irán cuando tuvieron que ser evacuados al incendiarse como consecuencia de un ataque de origen indeterminado.
Es el segundo incidente de este tipo en pocas semanas en esta zona estratégica y coincide con las tensiones crecientes entre Irán y Estados Unidos, que ya había señalado a Teherán de provocar los ataques similares ocurridos en mayo.
Mientras con aquel episodio Washington demoró varios días en apuntar su dedo, este jueves reaccionó de inmediato.
“La evaluación de Estados Unidos es que la República Islámica de Irán es responsable de los ataques”, dijo el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, a periodistas.

El jefe de la diplomacia estadounidense agregó que esto “representa una clara amenaza para la paz y la seguridad internacionales, un ataque flagrante contra la libertad de navegación y una escalada inaceptable de las tensiones entre Estados Unidos e Irán”.
Irán dijo que su Marina rescató a 44 personas después de que los petroleros se incendiaran por un “accidente” y expresó preocupaciones por “incidentes sospechosos”.
La República Islámica ha negado esas acusaciones mientras amenaza con superar ciertas restricciones a su programa nuclear.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, advirtió el jueves que el mundo no podía permitirse un gran conflicto en el Golfo.
