El gerente David Millán afirmó ante el Concejo de Santa Marta que la empresa atraviesa una etapa de sostenibilidad “frágil”, pero aseguró que sus obligaciones están bajo control.
Durante un debate de control político citado por el Concejo de Santa Marta para conocer el estado financiero y operativo de la ESSMAR tras su retorno a la administración distrital, el gerente David Millán aseguró que la entidad no contempla una liquidación y que, de acuerdo con las cifras presentadas, no existen causales para avanzar hacia ese escenario en el corto o mediano plazo.
Millán sostuvo que la empresa está demostrando, mediante gestión y resultados financieros, su capacidad para superar la fase de estabilización contemplada dentro del plan de salvamento y avanzar posteriormente hacia la consolidación de la ESSMAR como empresa de servicios públicos del Distrito.
Pasivo de $73.000 millones
Uno de los principales puntos expuestos durante el debate fue la situación de los pasivos que tenía la empresa antes del retorno de su administración al Distrito. Según explicó el gerente, esas obligaciones ascendían a aproximadamente $73.000 millones, pero durante los primeros dos meses de su gestión se habría conseguido reducirlas en cerca de un 50 %.
De acuerdo con Millán, esta reducción ha sido posible mediante acuerdos con acreedores y solicitudes de prescripción de algunas obligaciones con entidades territoriales. También señaló que se han establecido acuerdos de pago con entidades públicas y ambientales con las que existen obligaciones pendientes.
El gerente aseguró que el pasivo continúa siendo un asunto que requiere atención, pero afirmó que actualmente constituye un “riesgo controlado” y no representa, según su análisis, una causal para liquidar la empresa.
Acuerdos con acreedores privados
Otro de los aspectos destacados fue la relación con proveedores y otros acreedores del sector privado. Millán explicó que, contrario a lo que inicialmente se podía esperar tras el retorno de la empresa al Distrito, estos acreedores han optado por establecer conversaciones y acuerdos de pago con la administración.
Según el gerente, la ESSMAR ha comenzado a realizar abonos y, a partir de esos acuerdos, algunos de los principales acreedores aceptaron proyecciones de pago de hasta 36 meses, con los intereses congelados y sin generación de nuevos intereses dentro de los acuerdos mencionados.
“La sostenibilidad es frágil”
Pese a defender los avances financieros, Millán reconoció ante los concejales que la situación económica de la empresa todavía presenta dificultades.
“La sostenibilidad de la ESMAR en este momento es una sostenibilidad frágil”, manifestó el gerente, quien explicó que actualmente la entidad depende principalmente del recaudo de los servicios que presta directamente y de los recursos derivados de la operación del servicio que mantiene mediante contrato con ATESA.
Sobre estos últimos recursos, indicó que existen valores pendientes de traslado a la ESSMAR y que la empresa ya adelantó gestiones para conseguir que sean transferidos.
Millán insistió en que, pese a las dificultades financieras, la administración ha realizado abonos a sus principales acreedores y ha buscado establecer un esquema de pagos que permita mantener la operación mientras avanza la recuperación financiera de la empresa.
La Essmar seguirá bajo administración distrital
El gerente reiteró ante el Concejo que la prioridad es cumplir con los seis meses correspondientes a la fase de estabilización contemplada en el plan de salvamento y posteriormente avanzar hacia una etapa de consolidación.


