La bebé tuvo que nacer de forma anticipada tras el atentado que dejó a su madre en estado crítico. El caso mantiene en alerta a la comunidad mientras avanzan las investigaciones.
La violencia irrumpió sin aviso en la vida de Katerin Torrez Barros y cambió todo en cuestión de segundos. Lo que era una tarde tranquila en la terraza de su vivienda en Uribia terminó convertido en una escena marcada por disparos, angustia y una carrera contra el tiempo por salvar dos vidas.
La mujer, psicóloga y con cuatro meses de embarazo, fue atacada por un hombre que llegó en motocicleta y abrió fuego a corta distancia. Gravemente herida, fue auxiliada por familiares y trasladada inicialmente a un centro de salud del municipio, pero debido a la complejidad de sus lesiones tuvo que ser remitida de urgencia a una clínica en Maicao.
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Allí, en medio de la incertidumbre médica, se tomó una decisión crítica.
Un nacimiento forzado por la emergencia
El estado de salud de Katerin obligó a los médicos a interrumpir el embarazo de manera inmediata. En condiciones extremas y con un alto riesgo, nació Salomé.
Su llegada no fue la esperada. Fue prematura, delicada y rodeada de equipos médicos que intentan sostener su vida desde el primer instante. La bebé permanece bajo estricta vigilancia, mientras especialistas trabajan para estabilizarla tras un nacimiento anticipado por la gravedad del caso.
La madre sigue en estado crítico
Mientras su hija enfrenta una batalla temprana por sobrevivir, Katerin continúa en condición delicada. Su evolución es reservada y permanece bajo atención especializada, luego de las heridas sufridas en el ataque.
A su alrededor, su familia se aferra a cada reporte médico. Las horas transcurren entre la esperanza y la incertidumbre, en un proceso donde cualquier mejora representa un avance significativo.
Un hecho que sacude a la comunidad
El atentado no solo dejó consecuencias médicas. También generó preocupación en Uribia, donde el hecho ocurrió en un espacio cotidiano que hasta ese momento era considerado seguro.
Las autoridades adelantan las investigaciones para esclarecer lo ocurrido. Se revisan cámaras de seguridad y se recolectan pruebas que permitan identificar al responsable del ataque, mientras crece el clamor por justicia.


