Así le informó el médico de turno a la juez que lleva el caso.
El conductor en estado de embriaguez que causó la muerte de seis jóvenes y quien no ha asistido a las audiencias por no estar en optimas condiciones de salud, salió de la clínica Perfect Body por sus propios medios, en un carro particular y custodiado por la Policía.
Así lo informó un médico que estaba de turno a la jueza Olmis Cotes bajo declaración juramentada, cuando esta arribó al centro asistencial para realizar la audiencia de imputación de cargos con presencia de Enrique Vives.
La jueza se encontró con que Vives ya no estaba en el lugar, sino que fue trasladado en la noche anterior a un centro psiquiátrico por un presunto shock postraumático producto del accidente.
La gerencia del centro asistencial precisó que Enrique Vives, al momento de marcharse, no pagó el valor por los servicios que se le prestaron y tampoco lo hizo en vehículos de la entidad.
Rafael Macías, abogado de una de las víctimas, insistió en que el trámite que se le está dando al proceso ha sido una pérdida de tiempo y un desgaste.
“No nos extrañaría que ahora quisieran hacer pasar al acusado como un paciente psiquiátrico para seguirse burlando de la justicia y que la audiencia tenga que suspenderse temporalmente”, manifestó Macías.
Ahora la audiencia se desarrolla en la clínica mental donde fue recluido el empresario, con el objetivo de que responda por sus actos.
