La incursión armada, ejecutada a plena luz del día, volvió a evidenciar el control criminal que ejercen estructuras ilegales en sectores donde la presencia del Estado es mínima.
La masacre ocurrida en el sector Altos de Parrantial, en el municipio de Maicao, habría sido perpetrada por un comando de hombres encapuchados, presuntamente pertenecientes a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), según información conocida tras las primeras indagaciones del caso.
El ataque fue descrito por testigos como rápido, coordinado y sin margen de reacción. Los hombres armados irrumpieron en el sector y abrieron fuego con precisión, dejando varias víctimas tendidas en el lugar y provocando pánico entre los residentes, quienes optaron por refugiarse en sus viviendas ante el estruendo de los disparos.
Habitantes de la zona aseguran que el grupo armado actuó con total control del territorio, se movió sin obstáculos y abandonó el lugar sin ser interceptado, lo que reforzó la sensación de abandono y miedo que hoy domina a la comunidad.
Tras el hecho, el barrio quedó sumido en un silencio impuesto, marcado por el temor a represalias y la desconfianza para hablar. Muchos residentes evitaron salir a las calles, mientras otros cuestionaban la ausencia de una reacción inmediata por parte de las autoridades.
La masacre volvió a poner sobre la mesa el avance de estructuras armadas ilegales en Maicao, donde la violencia selectiva y las incursiones criminales se repiten en medio de un escenario de escaso control institucional


