Las fotografías han generado alarma y preocupación entre los familiares de los fallecidos, mientras el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses se desmarca de su origen y asegura que no fueron tomadas por personal de la entidad.
La circulación de fotografías de los cuerpos de Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’, y Rosa Angélica Tarazona, conocida como ‘La Bebecita’, generó indignación y preocupación entre sus familiares, luego de que las imágenes fueran difundidas a través de redes sociales.
Ante la situación, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses emitió un pronunciamiento en el que se desmarcó de las fotografías y negó que estas hubieran sido tomadas en el interior de sus instalaciones.
La entidad fue enfática al señalar que el material que circula en diferentes plataformas digitales no fue captado por servidores, contratistas ni personal vinculado a Medicina Legal.
La aclaración genera especial atención debido a que los cuerpos de ‘Bendito Menor’, ‘La Bebecita’ y otros dos hombres que murieron durante el operativo realizado el pasado 4 de septiembre en Riohacha fueron trasladados hasta la sede de Medicina Legal en Barranquilla, donde se adelantaron los procedimientos forenses y de identificación.
Medicina Legal también rechazó la divulgación de este tipo de material gráfico y advirtió que la exposición de cuerpos sin vida vulnera la dignidad humana, afecta la privacidad de las personas fallecidas y genera un impacto adicional en sus familiares y seres queridos.
El Instituto recordó que sus actuaciones se desarrollan bajo estrictos protocolos técnicos, éticos y de confidencialidad, establecidos para el manejo de los cuerpos y de la información relacionada con los procedimientos forenses.
La situación deja ahora una pregunta abierta: si los cuerpos estuvieron en Medicina Legal y la entidad asegura que las fotografías no fueron tomadas allí ni por su personal, ¿de dónde salieron las imágenes que hoy circulan en redes sociales?
Por el momento, Medicina Legal no señaló públicamente quién habría tomado o divulgado las fotografías. Su pronunciamiento se concentró en aclarar que no fueron producidas dentro de sus instalaciones ni por personas vinculadas al Instituto.
Mientras tanto, familiares de los fallecidos han expresado su preocupación por la exposición de las imágenes y el impacto que su circulación está generando, en medio de un caso que ya había causado controversia por la forma en que fueron presentados públicamente los cuerpos después del operativo.


