El silencio en las calles es total, solo con llegar se puede escuchar el sonido de una mosca, los niños no juegan en los andenes y las puertas de las casas a pesar del fuerte calor, permanecen cerradas. El único ruido es el murmullo al interior de la casa de rejas blancas que fueron escenario del dolor y el lugar donde Erica Paticia Díaz, fue vista por última vez con vida.
Al interior de la casa permanecen su padre, tíos, los niños y familiares de Erica, la que fue y será recordada como un orgullo para la familia.
Es el tercer día después de la tragedia, la casa sigue con los buenos recuerdos, la sala, la cocina y hasta la habitación, tienen olor y sabor a lo que era ella; sin embargo, el horror no deja de atormentar a sus seres queridos e impresionar a los vecinos de aquella calle del Primero de Mayo.
Nadie se atreve a entrar a la casa, pocos buscan la forma de consolar a los afligidos padres, pero el que pasa siempre fija la mirada en las más grandes víctimas del caso, los dos menores uno de 5 años y otro de 2, que como en una canción triste, preguntan “¿dónde está papá?, ¿dónde está mamá?”.
El ambiente se torna más doloroso cuando algunos familiares son testigos del asecho de las noticias que no dejan de escucharse en medios radiales, la televisión local y en las imágenes en los periódicos.
“Pobre gente debe ver a diario y escuchar del caso y sobretodo de un homicida que sin ningún motivo, acabó con la vida de un ser que vivía por su hijos”, dice una vecina mientras regaña a uno de sus hijos que llora inconsolable porque quiere salir a jugar.
En las calles de Santa Marta, muchos se preguntan ¿por qué lo hizo? Otros sacan conclusiones y tratan de sojuzgar un hecho que no tiene justificación, sin embargo todos esperan que por el hecho haya una pena ejemplar para el homicida.

LOS VECINOS NO LO PUEDEN CREER
Algunos de los vecinos aseguran que nunca vieron una discusión en pareja, un grito o un escándalo, sólo alegría, risas de niños y canciones que se reproducían de un equipo de sonido.
Una familia que en el Primero de Mayo, jamás mostró algo diferente a ser un núcleo feliz.
El asombro no para entre los vecinos, quienes aseguran haber escuchado impactos y el susto los obligó a quedarse por minutos resguardados en sus viviendas, pues no sabían de dónde provenían.
La impactante imagen que hoy enluta a la ciudad, fue confirmada minutos después, en los que no una agente, más bien una dama, una mujer, esas que no se toca ni con el pétalo de una rosa, había sido asesinada.
LA ACTUALIDAD
Días después de haber sido dejado en libertad, por no existir orden de captura, Rony Alberto Díaz Romero, fue capturado en las últimas horas por uniformados de la Policía Metropolitana de Santa Marta para que responda por el homicidio que cometió contra su pareja sentimental.
El hombre se encuentra en la Unidad de Reacción Inmediata y deberá responder por dos delitos, la audiencia de legalización de captura e imputación de cargos será esta tarde.
En las calles, las afueras de la URI, a través de medios de comunicación y en las entidades del estado, concejales, diputados, miembros de la Red de Mujeres y hasta amas de casa, sólo piden una cosa, “justicia”.
