“No comprendo cómo alguien puede hacerle eso a un niño, la verdad me quedo sin palabras”.
Estas palabras fueron parte de las conclusiones a las que llegó el juez 53 penal de garantías de Bogotá luego de escuchar a un fiscal contar que un niño de 22 meses fue golpeado, abusado sexualmente y asesinado, al parecer, por un joven de 19 años.
El presunto asesino es Óscar Eduardo Orjuela Pinzón, quien tenía una relación con la madre del menor desde hace cuatro meses. El hecho ocurrió en el sur de Bogotá, en enero de este año.
Luego de que el juez escuchara las pruebas que presentó la Fiscalía, se le quebró la voz.
“La verdad no entiendo cómo usted tiene la capacidad para desde el lunes, martes, miércoles, jueves, sábado, de golpe en golpe, acabar con la vida de un menor”.
En ese momento el defensor público asignado al caso de Orjuela no pudo evitar llorar. Tampoco el juez, quien tomó agua para retomar la diligencia.
“No me imagino las demás cosas que habrá tenido que sufrir ese pobre niño a su merced. De verdad que a veces estos casos son muy difíciles; créame que si me conmueve a mí, que llevo más de diez aquí, no entiendo cómo podría ser… pobre víctima”, dijo el togado.
Ante las evidencias presentadas por la Fiscalía, el juez no permitió que se presentarán todos los resultados de Medicina Legal.
Esas imágenes dejan destrozada a cualquier persona”, aseveró el togado.
El juez señaló que su conducta se asemeja a la de Luis Alfredo Garavito, y por ello pidió que fuera enviado a la cárcel.
El hombre deberá responder por los delitos de homicidio agravado en concurso heterogéneo con violencia intrafamiliar agravada.
Tomado de El Tiempo
