Diana María Meléndez es la madre de Taliana Vanesa Meléndez, joven que murió en medio de balacera en Rincón Guapo.
El flagelo de la delincuencia tiene azotada a la ciudad de Santa Marta, diversos hechos desafortunados que han dejado víctimas mortales se han traducido en la tristeza de muchas familias, que ven obligados a despedir a sus allegados.
Es el caso de Diana María Meléndez Viloria, una madre que ha vivido en carne propia el desgarrador infortunio de ver fallecer a sus dos hijas, como consecuencias de las balas perdidas, fenómeno que, con el paso del tiempo, ha dejado rastros de sangre en las calles del territorio colombiano.
La pesadilla para la señora Diana empezó hace 11 años, con la trágica muerte de Wendy Carolina Pérez Meléndez, su pequeña hija de tan solo 12 años de edad. Wendy encontró la muerte en la carrera 34 con calle 5, del barrio Manzanares, en un puesto de fritos en donde se encontraba con su prima.
Según versiones de la Policía, fue el desarrollo de un atentado en contra de una persona que también se encontraba en el lugar de los hechos. Al abrirse el fuego, Wendy y otros dos jóvenes fueron los blancos alcanzados por los proyectiles.
Y como una nueva represalia del destino, la tragedia vuelve a tocar su puerta de esta mujer y su familia. Taliana Vanesa Meléndez Viloria, su otra hija, de 16 años, tuvo un desenlace fatal en otro instante desafortunado.
Taliana recibió un disparo que le cobró la vida mientras se encontraba filmando con su teléfono el enfrentamiento entre la Policía y una banda en la entrada del barrio San Pablo, sur occidente de la ciudad.
Diana María Meléndez lamenta la muerte de sus hijas, pero lamenta aún más que la justicia no le brinde el sosiego que necesita para seguir a adelante. Afirma que nunca obtuvo respuestas del caso de Wendy. Ahora, asegura que en torno a los hechos de la muerte de Taliana tampoco.
“Ella estaba grabando con su teléfono. Yo le grité que entrara a la casa, pero fue demasiado tarde porque ya estaba en el suelo, gravemente herida”, relató la madre al conocer que las autoridades la involucraron en el enfrentamiento.
En medio de lagrimas Diana clama justicia, asegura que la muerte de su hija no puede quedar impute.
“Mi hijo también resultó herido, pido justicia. Este caso no puede quedar en la impunidad. Ese es el único consuelo que me queda”, finalizó.
