Rosa María Altamar, reconocida por su trabajo con la cocina tradicional, fue encontrada sin vida junto a su inquilino, Daniel Cuadrado. La principal hipótesis apunta a una posible asfixia por inhalación de gas mientras ambos descansaban.
La jornada del domingo terminó con un hallazgo que ahora deberán esclarecer los investigadores en el barrio Escallón Villa, en Cartagena. Rosa María Altamar Sanjuan, de 55 años, y Daniel Cuadrado, de 30, fueron encontrados muertos dentro de la vivienda donde residían.
La alerta comenzó cuando los familiares de Rosa María intentaron comunicarse con ella y no obtuvieron respuesta. Las llamadas continuaron durante la mañana, hasta que una de sus hijas acudió al inmueble alrededor de las 3:00 de la tarde y encontró los cuerpos en diferentes espacios de la casa.
Las primeras versiones relacionan lo ocurrido con el humo que habría salido de una estufa que permaneció encendida mientras se preparaban pasteles durante la noche del sábado. Según el testimonio de una familiar, Rosa María estaba cocinando cuando hablaron con ella por última vez.
Daniel Cuadrado era inquilino de la mujer y ocupaba una habitación en la misma propiedad. Las circunstancias en las que ambos perdieron la vida todavía no están esclarecidas.
Aún no se ha confirmado que la causa haya sido una fuga de gas. Los cuerpos fueron trasladados a Medicina Legal, cuyos procedimientos deberán ayudar a determinar qué provocó las muertes.
Rosa María era una de las participantes de los festivales del Pastel y del Frito Cartagenero, actividades en las que estuvo vinculada durante más de 17 años. Su trabajo estaba relacionado con la preparación y venta de alimentos tradicionales de la ciudad.
El Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena lamentó su fallecimiento y destacó su aporte a la conservación de las tradiciones culinarias locales.


