La presidenta encargada de Venezuela oficializó cambios en la Guardia de Honor Presidencial y la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM ), tras la captura de Nicolás Maduro, en una reconfiguración clave del poder militar.
La reorganización del aparato de seguridad del Estado venezolano quedó en evidencia este miércoles, luego de que Delcy Rodríguez, presidenta encargada del país, anunciara el relevo de altos mandos vinculados al gobierno de Nicolás Maduro, designando al general Gustavo González López al frente de la Guardia de Honor Presidencial y la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM).
La reestructuración de la cúpula de seguridad, ordenada por Delcy Rodríguez, marca uno de los primeros movimientos de poder tras la captura de Nicolás Maduro, y apunta directamente a los organismos responsables de la protección presidencial y la inteligencia militar, considerados pilares estratégicos del antiguo gobierno.
El nombramiento del general Gustavo González López fue confirmado por el ministro de Comunicación, Freddy Ñáñez, a través de un mensaje oficial difundido en Telegram, en el que precisó que el oficial sustituye al mayor general Javier Marcano Tábata como comandante de la Guardia de Honor Presidencial, y asume simultáneamente la jefatura de la DGCIM.
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Según Ñáñez, Rodríguez expresó su reconocimiento por la “entrega y lealtad” del general González López, así como su confianza en su trayectoria y experiencia, en un momento que calificó como clave para la continuidad institucional y la seguridad del Estado.
Los cambios se producen días después de que Delcy Rodríguez fuera juramentada como presidenta encargada por la Asamblea Nacional, en cumplimiento de una orden del Tribunal Supremo de Justicia, tras la detención de Maduro y su esposa, Cilia Flores, durante una operación ejecutada por fuerzas estadounidenses.
Un general clave en la inteligencia del régimen
Gustavo González López no es un nombre nuevo dentro del aparato de poder venezolano. El general estuvo al frente del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en dos periodos: entre 2014 y 2018, y nuevamente desde abril de 2019 hasta octubre de 2024.
Además, fue ministro de Relaciones Interiores entre 2015 y 2016, y consejero de Seguridad e Inteligencia de la Presidencia.
Durante su gestión, organizaciones internacionales de derechos humanos lo señalaron por presuntos abusos y violaciones, lo que derivó en sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea. De acuerdo con el medio independiente Efecto Cocuyo, González López figura en la lista de sancionados del Departamento del Tesoro estadounidense.
Reconfiguración del poder tras la captura de Maduro
Aunque el Gobierno ha descrito los cambios como parte de una estrategia de “fortalecimiento y continuidad institucional”, analistas consideran que se trata de una reconfiguración directa del núcleo de seguridad heredado del gobierno de Maduro, en un contexto de alta presión política y militar.
Hasta el momento, no se han anunciado más modificaciones en otros ministerios, pero el relevo en la Guardia Presidencial y la DGCIM confirma que el control de la seguridad y la inteligencia se ha convertido en una prioridad inmediata para la administración encabezada por Rodríguez.


