El ciudadano estadounidense, requerido por una corte federal de Florida, fue capturado por la Policía en Barranquilla tras ser rastreado durante meses. Se escondía en Santa Marta, donde aparentaba llevar una vida común como vendedor ambulante.
Lo que parecía la rutina de un vendedor informal en zonas turísticas de Santa Marta terminó siendo la fachada de un presunto integrante clave del narcotráfico internacional.
En un operativo adelantado en vía pública de Barranquilla, la Policía Nacional, logró la captura del ciudadano estadounidense Joshua David Linney, conocido con el alias de “El Grande”, quien era requerido en extradición por una corte federal del Distrito Medio de Florida.

Según las investigaciones, el extranjero llevaba varios meses oculto en Colombia, especialmente en Santa Marta. Para evitar ser detectado, habría adoptado una identidad como vendedor ambulante, ofreciendo empanadas y otros productos en sectores turísticos como Minca.
Las autoridades lo señalan como presunto cabecilla de una estructura criminal que coordinaba el envío de cargamentos de cocaína desde Colombia hacia México y posteriormente a Estados Unidos, utilizando su nacionalidad como una ventaja para facilitar las operaciones ilegales.
El seguimiento que permitió su ubicación se apoyó, en parte, en su actividad en redes sociales, lo que condujo a los investigadores hasta Barranquilla, donde finalmente fue capturado.
De acuerdo con el reporte oficial, Linney ya tenía antecedentes. En abril de 2024 había sido detenido en el Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz cuando intentaba transportar anfetaminas ocultas en su equipaje.
Actualmente, el capturado permanece bajo custodia de la Fiscalía, mientras se adelantan los trámites correspondientes para su extradición hacia Estados Unidos.


