Cancelación de artistas, inseguridad en los eventos masivos, cambios constantes en la programación, falta de permisos y batalla campal fueron algunos lunares que empañaron la festividad.
“Esta será una de las mejores Fiesta del Mar” así lo anunciaron sus organizadores desde que se dijo que Santa Marta tendría su celebración, pese a la crisis política que se vivía en la ciudad.
Pero parece que lo dicho, solo quedó en anuncios, porque la realidad que se vivió durante los 5 días de festividades dejó ver la improvisación con que fue organizada la celebración más importante de la Capital del Magdalena.
La unión entre Gobernación y Alcaldía para llevar acabo la edición número 60 de la Fiesta del Mar, emocionó a muchos e hizo pensar que se cumpliría lo de la ‘mejor fiesta de la historia’.

El balance que deja festividad marina no es el mejor, y aunque quizás se deba a la falta de tiempo y recursos, el inconformismo de los samarios, magdalenenses y visitantes es inevitable.
Entre las quejas muchos han expuesto a este medio digital se encuentran: cancelación de artistas, inseguridad en los eventos masivos, cambios constantes en la programación, falta de permisos, batalla campal y falta de cultura, las calles y lugares utilizados para eventos quedaron “vueltos un desastre”.
“La verdad es que esto fue una falta de respeto con los samarios, yo creo que ellos pensaban que estaba organizando una fiesta en un pueblo. Qué triste que, en los 60 años de esta festividad, la organización haya sido un desastre”, dijo Carolina García Cabanas.
La mujer que dice haber disfrutado de cada año de la festividad, señala que se notó que no hubo tiempo y mucho menos recursos suficientes para hacer una Fiesta como Santa Marta se merece.
“Como es posible que faltando unas horas para el concierto cambie la nómina y eso pasó en varios, pero el peor fue el de la coronación, que además terminó en una batalla campal que ni la policía dio para controlar”, expresó Lilibeth Martínez.
La buena intensión que tenían los organizadores se vio empañada también por la falta de algunos permisos, que por poco provoca la cancelación de la velada de Elección y Coronación, donde además era la serenata a la ciudad por sus 494 años.
Otra de las quejas que exponen los asistentes a los eventos, es la inseguridad que había. Los robos de celular estaban a la orden del día.
Y bueno la Fiesta no se podía acabar sin que la falta de cultura un lunar que si ha venido siendo contante en todos los años, se hiciera presente.
La cantidad de basura con la que amaneció la Bahía de Santa Marta después del concierto de cierre, es abrumadora y eso que lo que promueve y busca esta celebración es el cuidado del medio ambiente.



Para cerrar con broche de oro, al término del último evento masivo la intolerancia se apoderó del lugar y la Bahía más Linda de América quedó convertido en un campo de guerra que ni las autoridades pudieron controlar.
Con todo lo sucedido, queda claro que se necesita con urgencia una organización Fiesta del Mar, que prepare como se debe la celebración más importante en la tierra de Rodrigo de Bastidas.
