Cuatro figuras del círculo político más cercano al caicedismo dejan sus cargos en medio de tensiones con la gobernadora y mensajes internos cargados de pullas.
El tablero político del Magdalena se movió con fuerza este jueves. La salida de varias figuras del gabinete departamental no solo representa un ajuste administrativo, sino que deja en evidencia una ruptura cada vez más marcada dentro de Fuerza Ciudadana, el movimiento fundado por Carlos Caicedo.
Los cambios golpean directamente al círculo más cercano del caicedismo. Nombres que durante años fueron considerados piezas clave dentro del proyecto político hoy quedan por fuera de la administración, en medio de crecientes tensiones con la gobernadora.
Entre los salientes figuran perfiles que no estuvieron exentos de polémicas, cuestionamientos y confrontaciones internas, lo que terminó alimentando un ambiente de desgaste dentro del gobierno departamental.
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Salieron de la Gobernación cuatro caicedistas ‘pura sangre’
La salida simultánea de estas figuras no pasa desapercibida. Se trata de funcionarios identificados plenamente con el proyecto político que lideraron también Rafael Martínez y Caicedo, lo que refuerza la lectura de una ruptura interna.
Más que simples cambios de gabinete, el movimiento deja ver una recomposición del poder y una toma de distancia frente a sectores que durante años marcaron la línea política en el departamento.
Mensajes de “lealtad” que destapan la tensión interna
Tras conocerse las salidas, comenzaron a circular mensajes que dejaron en evidencia el ambiente que se vive al interior del grupo político.

Adriana Trujillo, una de las figuras más cercanas al caicedismo, compartió un texto en el que defendía la lealtad como un valor que “se demuestra en silencio” y en los momentos difíciles, haciendo énfasis en permanecer cuando otros deciden irse.
El mensaje fue interpretado como una indirecta frente a quienes hoy ya no hacen parte del proyecto.
Pero la respuesta no tardó en llegar. Desde el mismo entorno, Fabián Bolaño reaccionó con un mensaje corto pero contundente: “Horda de desleales… agonías”, evidenciando el nivel de fractura y confrontación interna.
Un gabinete que se reconfigura en medio de la disputa política
El remezón también deja una lectura clara: la gobernadora marca distancia frente a la injerencia de antiguos liderazgos y empieza a consolidar su propio equipo.
En medio de este escenario, la disputa por el control político del movimiento y del departamento parece intensificarse, mientras las diferencias internas ya no se manejan en privado, sino que se trasladan al escenario público.
Lo que antes era cohesión política hoy se transforma en división, dejando al descubierto un pulso de poder que apenas comienza a escalar dentro del Magdalena.


