La mujer fue hallada sin vida dentro de la unidad donde trabajaba; el caso, que involucra a adolescentes, tiene a la comunidad en shock.
Un hecho que ha generado conmoción sacude a Barrancabermeja. Karelys Merlano, de 46 años, fue asesinada al interior de una unidad del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, el mismo lugar donde trabajaba como cuidadora y formadora de menores en condición de protección.
El crimen ocurrió en la noche del jueves 9 de abril, en una vivienda ubicada en el barrio La Libertad, donde funcionaba el centro de atención. De acuerdo con información preliminar, la mujer habría sido atacada en el patio del inmueble.
Las primeras versiones indican que los presuntos responsables serían cuatro adolescentes que permanecían bajo custodia en el lugar. Según se ha conocido, la víctima habría sido sometida mediante asfixia mecánica, presuntamente utilizando un cordón de zapato.
Tras el ataque, se intentó auxiliarla trasladándola al interior de la vivienda, pero ya no presentaba signos vitales. La escena dejó en evidencia la gravedad de lo ocurrido en un espacio que, paradójicamente, está destinado a la protección y cuidado de menores.
Luego del hecho, los jóvenes habrían huido, lo que activó un operativo de búsqueda por parte de las autoridades, que ahora trabajan para esclarecer lo sucedido y dar con su paradero.
El caso ha generado preocupación en la comunidad, no solo por la violencia del crimen, sino por el contexto en el que ocurrió. La muerte de Karelys Merlano abre interrogantes sobre las condiciones de seguridad en este tipo de centros y los protocolos para el manejo de menores en situaciones complejas.


