Nuevos sismos volvieron a sacudir la zona durante la noche del jueves y la madrugada de este viernes, mientras miles de familias permanecen afectadas por el terremoto de magnitud 7,4.
La tierra todavía no da tregua en el occidente de Colombia. Cuatro días después del terremoto de magnitud 7,4 que golpeó al país el pasado lunes, nuevos movimientos sísmicos volvieron a registrarse durante la noche del jueves y la madrugada de este viernes en diferentes puntos de Chocó.
Uno de los eventos más fuertes ocurrió a las 10:21 de la noche del jueves, cuando el Servicio Geológico Colombiano registró un sismo de magnitud 4,0 cerca de Nóvita, con una profundidad de 87 kilómetros. La actividad continuó durante la madrugada con movimientos de magnitudes 3,1, 3,2 y 3,0 en sectores de Sipí, San José del Palmar y El Litoral del San Juan.
Estos nuevos temblores se suman a una secuencia que ya superaba las 160 réplicas hasta la mañana del jueves, principalmente en las zonas de San José del Palmar y Sipí. Los movimientos registrados hasta ese momento tenían magnitudes entre 1,4 y 4,8, aunque el número continúa aumentando con los nuevos eventos reportados por el SGC.
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La persistencia de los sismos ha generado preocupación entre las comunidades que todavía permanecen en albergues, viviendas afectadas o sectores evacuados por los daños ocasionados por el terremoto principal. Sin embargo, el Servicio Geológico Colombiano ha explicado que una secuencia de réplicas es un comportamiento esperado después de un movimiento telúrico de esta magnitud y puede prolongarse durante días, semanas o incluso meses.
Mientras Chocó continúa temblando, la emergencia sigue dejando un enorme impacto humano. Más de 45.000 familias han resultado damnificadas y más de 100.000 personas están afectadas, de acuerdo con los balances conocidos hasta ahora. Las autoridades mantienen las labores de atención y evaluación de daños, mientras los expertos siguen vigilando la actividad sísmica para determinar su evolución.


