Corpamag intervendrá los caños Schiller, Ciego, Clarín Nuevo y Renegado para recuperar la circulación de agua dulce. En Schiller serán retirados cerca de 237.000 metros cúbicos de material, mientras comunidades advierten por las dificultades que atraviesan pescadores y productores de la zona.
La falta de agua y el deterioro de la conectividad hidráulica de los cuerpos de agua que alimentan la Ciénaga Grande de Santa Marta llevaron a Corpamag a priorizar nuevas intervenciones en cuatro caños estratégicos del complejo lagunar.
Durante una jornada de socialización realizada en El Piñón, la Corporación presentó las obras que ejecutará durante 2026 en los caños Schiller, Ciego, Clarín Nuevo y Renegado, con las que busca facilitar el movimiento del agua, retirar sedimentos y material vegetal y recuperar la conexión entre los diferentes cuerpos de agua.
Intervenciones en cuatro caños estratégicos
El proyecto contempla el mantenimiento de 4,2 kilómetros del caño Schiller, 1,8 kilómetros del caño Ciego y 4,4 kilómetros del caño Clarín Nuevo, además de trabajos de mantenimiento en las compuertas y estructuras de regulación hidráulica del caño Renegado.
Uno de los puntos de mayor magnitud será el caño Schiller, donde se proyecta retirar aproximadamente 237.000 metros cúbicos de material desde su embocadura hasta el puente que comunica con el corregimiento de Cantagallar. Las labores se realizarán con maquinaria especializada, incluida una retroexcavadora de brazo largo.
En el caño Ciego, por su parte, se estima el retiro de otros 28.000 metros cúbicos de material, mientras que en Clarín Nuevo se intervendrá un tramo ubicado entre los kilómetros 11.650 y 16.090, además de dos puntos donde existe acumulación de material vegetal flotante consolidado.

El riesgo por los bajos niveles del río Magdalena
La intervención llega en un momento especialmente sensible para el sistema lagunar. De acuerdo con Corpamag, los bajos niveles del río Magdalena, relacionados con la disminución de las precipitaciones y las condiciones climáticas actuales, pueden dificultar el intercambio de agua y favorecer el ingreso de agua salada hacia sectores de la Ciénaga Grande.
La propia Corporación ha advertido que la disminución de los caudales aumenta el riesgo de hipersalinización, mortandad de peces y afectaciones sobre actividades productivas como la pesca, la agricultura y la ganadería.
Por eso, más allá del retiro de sedimentos, el objetivo central de las obras es recuperar la circulación del agua dulce y fortalecer la conectividad hidráulica de la Ciénaga Grande, un sistema del que dependen numerosas comunidades del Magdalena.
Pescadores y productores esperan recuperar los cuerpos de agua
Para la alcaldesa de El Piñón, Lorena Rada, la recuperación de estos cuerpos de agua es fundamental debido a las dificultades que enfrentan actualmente los pescadores.
“Todas estas fuentes hídricas se han ido secando. Nuestros pescadores pasan muchas dificultades porque estos cuerpos de agua ya no nos abastecen y, por lo tanto, la producción de peces es nula en nuestro municipio”, manifestó.
La preocupación también fue expresada por habitantes y representantes de organizaciones productivas de la zona, quienes consideran que recuperar los niveles y la navegabilidad de los caños podría favorecer nuevamente actividades como la pesca, la agricultura y la ganadería.
Juan Bautista Barrios, habitante de El Piñón, señaló que las obras representan una respuesta a una necesidad que afecta a pescadores, campesinos y ganaderos. Mientras que Enzo Cabrera, representante legal de la Asociación ASPADROPIN, destacó que la recuperación hidráulica podría contribuir tanto a la actividad económica como a la seguridad alimentaria de las familias que dependen de estos territorios.
Obras llegarán a seis municipios
Las intervenciones tendrán impacto en comunidades de El Piñón, Pivijay, Salamina, Cerro de San Antonio, Sitio Nuevo y Remolino, municipios donde los cuerpos de agua cumplen una función esencial para las actividades productivas y la subsistencia de las poblaciones ribereñas.
Corpamag ya había identificado en recorridos técnicos anteriores problemas de sedimentación, acumulación de vegetación y fallas en estructuras hidráulicas del sistema, particularmente en los caños Renegado y Condazo, factores que afectan el ingreso de agua dulce desde el río Magdalena.

Con las nuevas obras, la apuesta es recuperar la funcionalidad de estos corredores hídricos y mejorar el intercambio de agua en la Ciénaga Grande, en un escenario climático que mantiene bajo presión a uno de los ecosistemas más importantes del Caribe colombiano.


