Aunque no lo crea, La Real Academia Española (RAE) aceptó la palabra “haiga” pero no tiene el significado que muchas piensan.
Los rumores de que el diccionario aceptó esta palabra circularon el pasado miércoles 7 de agosto en redes sociales como Twitter.
Miles de preguntas sobre si la palabra “haiga” es sobre una forma de conjugar el verbo “haber”.
La respuesta de la RAE en todos los casos fue la misma: “Formas como “haiga”, “hicistes” o “naiden” no son válidas y se consideran sin duda ajenas a la norma culta”.
En otras palabras, la forma “culta” de decir la primera oración sería: “Ojalá la Real Academia Española haya respondido si se puede decir haiga”.

Pero lo que omitió la academia en su explicación es que la palabra “haiga” sí está incluida en su Diccionario de la lengua española.
Esta palabra, que siempre genera confusión, no es un verbo sino un sustantivo y viene de una forma coloquial e irónica a un tipo de automóvil.
El origen de la palabra se remonta a la época de la posguerra en España. Los nuevos ricos e iletrados, cuando iban a comprar un carro decían: “El más grande que ‘haiga’”. A raíz de ello, comenzó a decirse: “Comprarse un ‘haiga”.
