La responsable del crimen, ocurrido en 2025, admitió que actuó impulsada por la furia y no por defensa propia. La víctima, Breiner Pérez Matute, había emigrado desde Cartagena en busca de mejores oportunidades.
La justicia de Indiana, en Estados Unidos, condenó a 10 años de prisión a la venezolana Mirla González Palma, hallada responsable del homicidio del cartagenero Breiner Pérez Matute, un joven de 20 años que perdió la vida tras ser atacado con arma blanca en septiembre de 2025.
La sentencia fue conocida en las últimas horas, luego de que la mujer aceptara su responsabilidad en el crimen y reconociera ante las autoridades que no actuó en defensa propia, como había asegurado inicialmente, sino que cometió el ataque en medio de un estado de ira provocado por una discusión con su pareja.
Un sueño truncado en Estados Unidos
Breiner Pérez Matute nació y creció en el barrio La María, en Cartagena. Cuando tenía 18 años decidió viajar a Estados Unidos con la esperanza de conseguir un mejor futuro y ayudar económicamente a su madre.
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El joven se trasladó junto a su hermano y a Mirla González Palma, con quien sostenía una relación sentimental desde hacía varios años. Aunque algunos familiares se oponían a la relación debido a la diferencia de edad y a otras circunstancias personales, el cartagenero decidió continuar con ella.
Con el paso del tiempo, Breiner logró establecerse laboralmente y mantenía constante comunicación con sus seres queridos. Sin embargo, el 12 de septiembre de 2025 su historia terminó de manera trágica.
Una discusión terminó en tragedia
De acuerdo con versiones conocidas por medios locales y estadounidenses, la pareja se encontraba en Indianápolis compartiendo con familiares y amigos cuando se produjo una fuerte discusión motivada por celos.
Durante el altercado, la mujer tomó un cuchillo y atacó a Breiner en varias oportunidades. Aunque posteriormente lo trasladó a un centro asistencial, las heridas sufridas por el joven resultaron mortales.
Tras el crimen, Mirla González fue capturada por las autoridades estadounidenses. En un principio manifestó que había actuado para defenderse, pero más adelante cambió su versión y admitió que se encontraba bajo los efectos del alcohol y que reaccionó movida por la rabia.
La condena
Luego del proceso judicial, un juez del estado de Indiana la condenó por el delito de homicidio voluntario y ordenó que cumpla una pena de diez años en un establecimiento del Departamento Correccional de ese estado.
La muerte de Breiner Pérez causó profunda consternación en Cartagena. En su momento, familiares y amigos solicitaron ayuda para repatriar el cuerpo del joven, proceso que finalmente contó con el apoyo de la Alcaldía de Cartagena, permitiendo que recibiera sepultura en su tierra natal.


