Después de años de estudio, los futuros odontólogos recibieron su bata y se preparan para vivir una de las etapas más importantes de su carrera.
Santa Marta. Para estos 31 estudiantes, ponerse la bata representa mucho más que una ceremonia. Es el resultado de años de estudio, sacrificios y esfuerzo que ahora los lleva a una nueva etapa: sus prácticas profesionales.
Los jóvenes de décimo semestre de Odontología de la Universidad del Magdalena comenzarán a trabajar en clínicas, hospitales y comunidades de Santa Marta y otras ciudades del país, donde podrán poner en práctica todo lo aprendido durante la carrera.

Entre ellos está Sarith Sánchez Mier, beneficiaria de la beca Talento Magdalena, quien aseguró que llegar hasta este punto es un sueño cumplido tanto para ella como para su familia.
Uno de sus compañeros, Luis Mario Fuentes Mulford, tendrá una experiencia especial. Sus prácticas lo llevarán hasta comunidades Kogui, Wiwa y Arhuaca en la Sierra Nevada.
“Una de las razones por las cuales decidí desarrollar mis prácticas profesionales en comunidades indígenas es por ir a donde el acceso es más limitado y garantizarles el servicio de salud.” Afirmó
Incluso, Luis ha comenzado a aprender palabras y expresiones de las lenguas nativas para facilitar la comunicación con sus futuros pacientes. Para él, esta etapa será una oportunidad para seguir aprendiendo, conocer otras culturas y llevar atención odontológica a quienes más la necesitan.


