Campesinos y líderes comunitarios de Minca se concentraron en la rotonda de Mamatoco para denunciar presuntos abusos durante operativos. Aseguran que hubo allanamientos irregulares, hostigamientos y la captura de un joven al que señalan de pertenecer a un grupo armado y portar uniforme, lo cual su familia niega.
En la rotonda de Mamatoco, un grupo de campesinos y líderes sociales provenientes de Minca realizaron una protesta pacífica para denunciar presuntos abusos cometidos por unidades del Gaula durante operativos en la Sierra Nevada.
De acuerdo con Gustavo Becerra, presidente de la Junta de Acción Comunal del sector Aguas Lindas, la manifestación se originó tras lo que calificó como un “mal procedimiento” en varias veredas, donde —según afirma— se registraron allanamientos a fincas y hostigamientos.
El líder también alertó sobre la presencia constante de avionetas sobrevolando la Sierra, lo que ha generado temor entre los habitantes.
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En ese sentido, hizo un llamado a la Gobernación del Magdalena para que se desplace hasta la zona, entregue explicaciones claras sobre los operativos realizados y garantice los derechos de la comunidad.
Denuncian hostigamientos y captura que califican como injusta
Por su parte, Alcira Martínez, integrante de la comunidad afectada, relató que el pasado sábado, hacia las 5:00 a.m., se escucharon disparos en la zona, aunque aseguró que no hubo enfrentamientos, sino un presunto hostigamiento por parte del Gaula.
Según su testimonio, uniformados ingresaron a su vivienda, donde habrían revisado y desordenado la casa, además de intimidar a su familia. Denunció que una menor de 11 años fue amenazada verbalmente por los agentes.
Durante el procedimiento fue capturado su hermano, Óscar Mario Martínez, de 27 años, a quien —según la denunciante— las autoridades señalan de presuntamente pertenecer a un grupo armado y de portar un supuesto uniforme, versión que la familia rechaza, asegurando que se trata de acusaciones falsas.
La mujer insiste en que él es miembro del gremio cafetero y líder comunitario, y que al momento de la detención vestía ropa civil.
Finalmente, la denunciante expresó temor por la seguridad de su familia y advirtió sobre un posible desplazamiento forzado, manifestando sentirse víctima del Estado.
La comunidad permanece a la espera de respuestas por parte de las autoridades frente a estos señalamientos.


