Los vendedores de frutas, comidas y bebidas que acostumbraban a llevar el sustento diario a sus casas con la venta de sus productos en el balneario de Bahía Concha, aseguran que se encuentran “pasando trabajo” con el cierre de la playa.
La mayoría de comerciantes informales, son vecinos de los sectores de Chimila, Los Fundadores, Divino Niño y otros barrios cercanos a la playa, que la mayoría de estratos 1 y 2 viven de la venta diaria.
Las personas dedicadas al comercio, aseguran que por años han vivido de los que venden en la playa, por lo que esperan, su pronta apertura, porque se les ha convertido en un hueco no tener para pasajes, la comida e incluso para mandar a sus hijos a la escuela.
“La situación está dura, porque nuestra única fuente de ingreso es lo que vendemos en la playa, ya sea la cerveza, las frutas o las gaseosas”, manifestó Florentino Soto.
“Algunos no hemos podido mandar a los pelaos al colegio, no hay para el pasaje, para la merienda y el tema de la comida, está duro”, dijo otro vecino de Los Fundadores, que también se dedica a la venta en la playa.
