Como una alternativa para solventar necesidades en materia económica, han tomado los habitantes del barrio Cundí, la organización de las fiestas de Carnaval en ese sector de Santa Marta.
Cerca de 200 personas de la comunidad, entre ellos vendedores de comidas, personal de logística, madres cabeza de familia, entre otros, integrarán el personal que organizará la celebración del Carnaval.
Para los habitantes del Cundí el beneficio de trabajo durante los dos días de celebración es para las más de 200 familias, conformadas por un aproximado de 1000 personas, que tendrán un auxilio en lo económico, ante las alarmantes cifras de desempleo, informalidad y otros problemas socioeconómicos que vive Santa Marta.
Así lo confirmó Rafael Guerra Campo, presidente de la Junta Comunal del Cundí, quien aseguró que “son 200 personas del barrio, entre jóvenes, adultos mayores y madres cabeza de familia que benefician a igual número de núcleos familiares. Es un época que saca de apuros económicos a cualquier vecino del barrio, por eso estamos de acuerdo con la organización de las festividades”.
Una de las beneficiadas es Omaria Pedrosa, madre cabeza de familia del barrio, quien manifestó que el Carnavla se ha convertido en “una bendición, un auxilio para su familia”.
“Nosotros estamos muy contentos, porque es una manera de buscar algo de platica, una ayuda para nuestras familias, porque en este barrio hay mucha gente que no tiene trabajo”, manifestó la vecina del Cundí.
LA ORGANIZACIÓN
Este miércoles, la Secretaría de Gobierno, en cabeza de Adolfo Bula, visitó el sector, se reunión con comerciantes y miembros de la comunidad, quienes manifestaron su beneplácito con la organización de la festividad.

Los actores del Carnaval, entre comerciantes y miembros de la comunidad, tienen preparada la logística y plan de contingencia que se implementará durante los días sábado 2 de marzo y domingo 3 de marzo que se llevaría a cabo la festividad.
Montoya Chacón, reconoció que es un gran reto reactivar la vida en este sector debido a que hace más de seis meses, los establecimientos públicos que funcionaban cerraron sus puertas, no obstante, considera que las carnestolendas son una tradición del barrio que no podían pasar desapercibidas.
Con base a lo anterior, el propietario de El Níspero no solo decidió reabrir las puertas de su negocio, sino acordar con la comunidad y otros comerciantes la realización de unas fiestas incluyentes que generara beneficios para El Cundí y ofreciera una alternativa perfecta para la integración y disfrute de todos los samarios.
“En Santa Marta muchas organizaciones se han consolidado para mantener vivo el carnaval, El Cundí no puede ser la excepción, aquí ya demostramos en el 2018 que se pueden hacer las cosas bien y organizar un evento en el que prevalezca el orden, la cultura y la alegría del pueblo”, señaló.
Para hacer posible dicho festejo, el comerciante Hugo Montoya con el visto bueno de la junta de acción comunal que tendrá participación en el evento, presentó una solicitud formal ante el coronel Gustavo Berdugo, comandante de la Policía Metropolitana y la Secretaría de Gobierno para lograr la aprobación del carnaval en El Cundí.
