La víctima fue retenida por más de un día tras abordar un taxi en la calle; el alcalde pidió cárcel para los responsables.
El caso que generó indignación en Bogotá empieza a tener respuestas. Dos hombres señalados de participar en el secuestro y robo de Diana Ospina aceptaron cargos tras ser capturados en un operativo realizado en la capital del país.
El hecho, que ocurrió en la madrugada del pasado 22 de febrero, dejó al descubierto una modalidad que sigue sembrando miedo: el llamado “paseo millonario”. Todo comenzó cuando la joven salió de un bar y, al no llegar el servicio que había solicitado por aplicación, decidió tomar un taxi en la calle.
Lo que parecía una decisión cotidiana terminó en una pesadilla.
Antes de desaparecer, la mujer alcanzó a enviar un mensaje a su familia asegurando que ya iba en camino a casa. Sin embargo, al llegar a su destino, otro taxi que la venía siguiendo se detuvo detrás del vehículo en el que se transportaba.
En cuestión de segundos, dos hombres descendieron e ingresaron por ambos lados del asiento trasero. Desde ese momento, la situación se salió de control.
Ambos vehículos arrancaron y comenzó el recorrido delictivo.
Diana fue retenida por más de un día. Según su testimonio, los hombres la mantuvieron en una vivienda mientras ejecutaban el robo, en un episodio que combinó intimidación, encierro y vulnerabilidad absoluta.
Finalmente, fue abandonada en una vía que conduce hacia Choachí, en Cundinamarca. Desorientada, caminó hasta encontrar un CAI donde pidió ayuda, logrando así reencontrarse con su familia.
Tras la captura de los implicados, el alcalde Carlos Fernando Galán pidió que los responsables sean enviados a prisión, en medio del rechazo ciudadano que generó el caso.
Aunque este capítulo avanza con las capturas, el hecho vuelve a poner sobre la mesa el riesgo que enfrentan los ciudadanos al usar transporte informal en la ciudad.


