La obra, liderada por ingenieros militares, entra en su fase final y promete restablecer por completo la movilidad en un corredor clave del Caribe.
Después de semanas de afectaciones y desvíos, la Troncal del Caribe empieza a ver el final de la crisis. El puente sobre el río Mendihuaca, cuya caída paralizó la movilidad en este importante corredor, ya supera el 60% de ejecución y tiene fecha definida para su habilitación: el próximo 31 de marzo.
En el sitio, ingenieros militares del Ejército Nacional lideran el montaje de la estructura metálica, trabajando contra el tiempo para dejar listo un paso que no solo devolverá la conectividad, sino que aliviará el impacto económico que dejó la emergencia.
El proyecto, ejecutado en conjunto con el Instituto Nacional de Vías y el Gobierno Nacional, se encuentra en su etapa decisiva, con avances significativos en el ensamblaje y adecuación del terreno.
La estructura instalada corresponde a un puente modular metálico tipo Acrow, con una longitud aproximada de 64 metros y capacidad para soportar hasta 52 toneladas, lo que permitirá el paso seguro de vehículos particulares, transporte público y carga pesada.
Durante los últimos días, los trabajos se han intensificado con el ensamblaje de vigas y ajustes finales, acelerando el cronograma para cumplir con la fecha anunciada.
La habilitación de este puente marcará un punto de quiebre tras la caída de la estructura original, que obligó a desvíos y generó retrasos en el transporte de mercancías y pasajeros en la región Caribe.
Ahora, con la apertura programada, la expectativa crece entre transportadores, comerciantes y comunidades que dependen de esta vía, especialmente de cara a temporadas de alto flujo turístico.


