Los residuos se acumulan a pocos metros del Hospital Universitario Julio Méndez Barreneche, en una de las zonas más transitadas del Distrito.
La zona de la salud en Santa Marta volvió a convertirse en un basurero a cielo abierto. A las afueras del Hospital Universitario ‘Julio Méndez Barreneche’ y de varias clínicas privadas, la basura se acumula sin control, generando malos olores, mala imagen y un riesgo evidente para pacientes, trabajadores y transeúntes.
Ni siquiera el reciente cambio de gerente en Atesa ha logrado frenar esta problemática. La empresa sigue siendo señalada por la ciudadanía por su falta de eficiencia en la recolección de residuos, especialmente en sectores estratégicos donde la limpieza debería ser prioridad.
En la pared que colinda con el patio del hospital, sobre la Avenida del Ferrocarril, cerca de la subestación Manzanares y de la sede administrativa del ICBF, es notoria la presencia de desechos regados, bolsas rotas y desperdicios amontonados.
Se trata de un punto céntrico, altamente transitado y ubicado en una zona considerada exclusiva, lo que ha generado aún más molestia entre los ciudadanos, quienes esperan que la nueva administración de Atesa demuestre con hechos aquello de que “escoba nueva barre bien”.
En distintos barrios de Santa Marta se repite la ausencia de barrido, vehículos recolectores y compactadores, lo que ha convertido varias calles en focos de suciedad y posibles enfermedades.


