Autoridades indígenas advirtieron sobre una grave crisis humanitaria en comunidades de la cuenca del río Aracataca, donde los enfrentamientos entre grupos armados ilegales han dejado heridos, un fallecido y familias confinadas sin poder movilizarse ni acceder a alimentos.
Durante una rueda de prensa, el gobernador del Cabildo Arhuaco del Magdalena y La Guajira, Luis Enrique Salcedo, expresó la preocupación por la situación que enfrentan las comunidades indígenas en los sectores de La Fuente y Serankwa, ubicados en la cuenca del río Aracataca, dentro de la Sierra Nevada de Santa Marta.
Según el líder indígena, desde el pasado viernes se registran enfrentamientos entre grupos armados ilegales, dejando a las comunidades en medio del conflicto. El balance preliminar reporta que hasta el momento van diez personas heridas y y tres fallecidos.
Aquí video enfrentamiento entre los grupos armados
Preocupación por la situación de los heridos en la comunidad
Las autoridades indígenas informaron que entre las personas fallecidas se encuentra Juan Garavito, integrante del pueblo arhuaco, junto a su hijo, quien habría perdido la vida luego de resultar herido y no recibir atención médica a tiempo. Asimismo, se reportó la muerte de un menor de seis años en medio de los hechos violentos ocurridos en la zona.
La situación humanitaria se agrava debido a que los heridos no han podido ser evacuados, ya que los actores armados han limitado la movilidad dentro del territorio. De acuerdo con lo informado, la comunicación con las comunidades es extremadamente limitada, por lo que aún no se conoce con certeza el estado de salud de las personas lesionadas.
Además de los heridos, las comunidades reportan daños en viviendas, desaparición de animales y el paradero desconocido de una mujer y un niño, de quienes hasta el momento no se tiene información clara. Las autoridades indígenas no descartan que puedan encontrarse refugiados en alguna zona del territorio.

Según lo expuesto por el gobernador Arhuaco, los enfrentamientos se estarían presentando entre integrantes del Clan del Golfo, grupo que tendría presencia desde hace tiempo en el sector, y el grupo armado conocido como Los Conquistadores de la Sierra, que habría ingresado recientemente por la parte alta del territorio.
El grupo armado Los Conquistadores de la Sierra Nevada se pronunció públicamente a través de un comunicado en el que se refirió a los enfrentamientos que se vienen registrando en la región y a la situación que atraviesan las comunidades en medio del conflicto. En el documento, la estructura aseguró estar al tanto de las afectaciones que han dejado los combates en la población civil e indígena y afirmó que, según su versión, han brindado asistencia a los heridos.
“Somos conscientes de que hay civiles e indígenas heridos. Nosotros mismos les hemos prestado los primeros auxilios y los hemos resguardado, así como también estamos en disposición de abrir una ruta humanitaria”, señalaron en el comunicado
Casas indígenas, refugio en medio de los enfrentamientos
Las autoridades arhuacas denunciaron que los grupos armados se estarían refugiando en viviendas de la comunidad y además han restringido el uso de celulares, lo que mantiene a varios sectores incomunicados y dificulta conocer la magnitud de la emergencia.

Las autoridades indígenas también denunciaron que durante los combates se han registrado explosiones, disparos y presuntos ataques con artefactos explosivos lanzados mediante drones, lo que ha generado temor entre las familias que habitan en la zona.

Ante este panorama, el Cabildo Arhuaco hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional de Colombia, al Ministerio de Defensa Nacional, a las Fuerzas Militares de Colombia, a la Defensoría del Pueblo, al Comité Internacional de la Cruz Roja y a organismos nacionales e internacionales de derechos humanos para que intervengan de manera inmediata y garanticen la protección de las comunidades indígenas que hoy se encuentran en medio del conflicto armado.
Finalmente, el gobernador Luis Enrique Salcedo insistió en que la situación es crítica, ya que muchas familias permanecen confinadas y no pueden desplazarse hacia sus fincas para abastecerse de alimentos, mientras niños, jóvenes y mujeres embarazadas continúan expuestos a los riesgos derivados de los enfrentamientos armados en esta zona del departamento del Magdalena.


