El presidente Abelardo De la Espriella puso el ‘gota a gota’ en la mira durante un consejo de seguridad en Barranquilla y aseguró que buscará darle la pelea a este negocio ilegal, al que calificó como una “nueva forma de esclavitud”.
Durante la reunión con los alcaldes de los municipios que rodean a Barranquilla, el mandatario habló de los llamados pagadiarios, una opción a la que muchas personas terminan recurriendo cuando no pueden conseguir un préstamo en un banco.
Según De la Espriella, el problema va mucho más allá de las deudas. “Hay que acabar con el gota a gota”, dijo, al señalar que esta actividad también puede estar relacionada con situaciones de extorsión y violencia.
El presidente aseguró que cerca de 12 millones de colombianos estarían afectados por este tipo de préstamos y que entre el 30 % y 35 % de esas personas estarían en la región Caribe.
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Pero la apuesta del Gobierno, según explicó, no sería solamente ir detrás de quienes prestan la plata. También buscarían golpear el dinero de las organizaciones criminales que estarían detrás de este tipo de negocios.
Para eso, De la Espriella habló de utilizar más tecnología y crear equipos especiales en los que participen fiscales, jueces y cuerpos élite, con la intención de atacar diferentes actividades ilegales que mueven grandes cantidades de dinero.
El mandatario también propuso convertir a Barranquilla en un “laboratorio de seguridad”, donde se puedan poner a prueba nuevas estrategias contra la delincuencia y luego llevarlas a otras ciudades.
Además, planteó reforzar las cámaras de seguridad y trabajar de manera conjunta con los municipios del área metropolitana, pues, según dijo, la seguridad de Barranquilla no puede manejarse como un asunto aislado de las poblaciones que la rodean.


