El Ejecutivo deberá expedir un decreto transitorio en máximo ocho días, mientras en la mesa de concertación se abre la posibilidad de redefinir el incremento, que incluso podría superar el 23,7 % inicialmente fijado.
La definición del salario mínimo en Colombia para 2026 entró en una nueva fase de incertidumbre luego de que el Consejo de Estado ordenara la suspensión provisional del decreto que establecía un incremento del 23,7 %, obligando al Gobierno nacional a expedir un decreto transitorio en un plazo máximo de ocho días hábiles mientras se toma una decisión definitiva.
Ante este escenario, el Gobierno convocó a una nueva mesa de concertación con participación de empresarios y centrales obreras, en la que se buscará definir el porcentaje de aumento que regirá de manera provisional, en cumplimiento de la orden judicial.
El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, aseguró que el Ejecutivo está abierto a revisar el porcentaje sin descartar ningún escenario. “Nada se descarta”, afirmó al ser consultado sobre la posibilidad de que el incremento sea superior al decretado inicialmente en diciembre.
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Gobierno insiste en el concepto de “salario vital”
El presidente Gustavo Petro confirmó que el nuevo decreto mantendrá el enfoque del denominado “salario vital”, que el Gobierno fijó en dos millones de pesos, aunque no descartó ajustes derivados del proceso de concertación y de los estudios económicos que deberán sustentar la nueva decisión.
El mandatario explicó que el decreto transitorio responderá al fallo del alto tribunal, pero insistió en que el objetivo es garantizar condiciones salariales que preserven la dignidad de los trabajadores y respondan al contexto económico actual.
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El Consejo de Estado, por su parte, dejó claro que el nuevo decreto deberá incluir una fundamentación económica detallada, con análisis verificables sobre inflación, productividad, crecimiento económico y demás variables exigidas por la Constitución y la ley.
Empresarios y trabajadores mantienen posiciones opuestas
El nuevo proceso de concertación revive el pulso entre empresarios y sindicatos. Mientras el sector empresarial mantiene su propuesta de un incremento que no supere el 7,2 %, las centrales obreras insisten en conservar el aumento del 23,7 % decretado por el Gobierno.
La decisión final deberá equilibrar factores como la inflación, la productividad, el crecimiento del Producto Interno Bruto y el impacto en el empleo, variables que la legislación establece como criterios obligatorios para definir el salario mínimo.
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Una decisión que marcará el rumbo económico del país
En Colombia, el salario mínimo suele definirse a finales de cada año mediante concertación tripartita. Sin embargo, ante la falta de acuerdo en diciembre pasado, el Gobierno optó por fijarlo por decreto, decisión que ahora enfrenta revisión judicial.
La nueva mesa de concertación será determinante no solo para definir el incremento provisional, sino también para establecer las bases del decreto definitivo que regirá el salario mínimo en 2026, en medio de un debate que impacta directamente a millones de trabajadores y al comportamiento de la economía nacional.


