Las palabras del presidente sobre su vida íntima y alusiones a Jesucristo desataron polémica, al ser señaladas como fuera de lugar durante un acto oficial en Bogotá.
La reapertura del Hospital San Juan de Dios, en Bogotá, terminó envuelta en polémica luego de que el presidente Gustavo Petro pronunciara un discurso fuera de protocolo, con referencias personales e íntimas que generaron amplias reacciones y cuestionamientos sobre la pertinencia de ese tipo de mensajes en un escenario oficial.
El evento tenía como objetivo principal anunciar la conversión del emblemático hospital en un Centro de Investigación, Innovación y Pensamiento para la Vejez y el Envejecimiento. Sin embargo, el foco del acto se desplazó hacia las declaraciones del mandatario, quien abordó temas alejados del contenido institucional previsto.
Durante su intervención, Petro hizo alusiones a la vida íntima de Jesucristo, defendió el derecho a la privacidad personal, e incluso se refirió a su próxima reunión con el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegurando que no tratará asuntos privados. En ese contexto, lanzó una frase que rápidamente se viralizó en redes sociales:
“Ni a ningún periodista chismoso le debe interesar qué hago yo en la cama. Hago cosas muy buenas y pienso. Y nadie se olvidará de mí porque soy inolvidable”.
El jefe de Estado también aseguró que muchas de sus ideas surgen durante episodios de insomnio, momentos en los que, según explicó, escribe mensajes que luego publica en redes sociales. “El poder no se puede meter en la cama íntima, porque muere la libertad”, afirmó ante los asistentes.
Adicionalmente, Petro realizó comentarios sobre las relaciones personales y sostuvo que los hombres colombianos suelen destacar más por su inteligencia y forma de bailar que por su apariencia física, lo que sumó nuevos elementos al debate público.
Las declaraciones generaron reacciones divididas en redes sociales y en distintos sectores de opinión, donde algunos ciudadanos y analistas cuestionaron el tono del discurso y consideraron que este opacó el anuncio sobre el futuro del hospital, mientras otros defendieron la libertad del mandatario para expresarse.


