La salida de colombianos hacia conflictos armados en otros países está dejando consecuencias que van mucho más allá. Entre enero y agosto de este año, la Defensoría del Pueblo recibió 293 casos relacionados con hombres que se habrían marchado a la guerra entre Rusia y Ucrania.
La cifra fue revelada por la defensora del Pueblo, Iris Marín, durante las sesiones del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra, donde llamó la atención sobre el impacto que esta situación está teniendo en las familias colombianas.
Uno de los datos que más preocupa es que el 76,9 % de los hombres involucrados eran cabeza de hogar. En los casos reportados ante la Defensoría, el 92,3 % de quienes acudieron a pedir ayuda fueron mujeres.
De ellas, el 88,5 % terminó asumiendo la jefatura de su hogar después de la partida de sus parejas. Además, el 98 % aseguró haber sufrido afectaciones físicas o mentales debido a la incertidumbre sobre lo que está ocurriendo con sus compañeros sentimentales.
Ante este panorama, Marín pidió al Estado y a la comunidad internacional prestar mayor atención a las empresas, agencias e intermediarios que participan en el reclutamiento de personas para conflictos en el extranjero.
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La funcionaria también planteó la necesidad de investigar posibles vínculos entre el reclutamiento de mercenarios, la trata de personas y la explotación laboral, además de fortalecer la cooperación entre países y crear una ruta permanente de atención para las familias afectadas.
El problema, además, no se limitaría a la guerra entre Rusia y Ucrania. El Grupo de Trabajo sobre Mercenarios de Naciones Unidas señaló recientemente que más de 10.000 colombianos habrían sido reclutados como mercenarios durante los últimos 11 años.
Según ese reporte, colombianos han terminado participando en conflictos en lugares tan distintos como República Democrática del Congo, Rusia, Somalia, Sudán, Ucrania y Yemen.
Detrás de esas cifras quedan familias que, en muchos casos, pasan de un día para otro a vivir con la incertidumbre de no saber qué ocurrió con el hombre que se fue a una guerra lejos de Colombia.


